La Vega del Tajuña, despensa de las tiendas madrileñas en el siglo XVIII
Los tenderos madrileños contrataron con vecinos de Morata, Arganda, Chinchón y Perales de Tajuña la compra de legumbres y otros productos para llamadas tiendas del aceite y del vinagre
El abastecimiento de Madrid, desde que la villa se convirtió en la capital de la monarquía española a mediados del siglo XVI, fue una constante preocupación para las autoridades ya que, el incremento demográfico, obligaba a buscar constantemente nuevos lugares de abastecimiento de la Corte. En este abastecimiento siempre tuvieron un papel fundamental las villas y lugares que rodeaban Madrid: si al norte se especializaron en el abastecimiento de carne, los pueblos al sur y sureste de la capital se especializaron en el suministro de trigo, vino y aceite, pero también en otras mercancías como las hortalizas, las verduras y las legumbres. Estos últimos productos se distribuían en las conocidas como tiendas del aceite y del vinagre, unos establecimientos que tuvieron en los pueblos de las vegas del Jarama y del Tajuña, entre ellos Morata, su mayor y mejor fuente de suministro .
Las conocidas como tiendas del vinagre y el aceite ocupaban el último eslabón en la cadena de abastecimiento de la villa de Madrid. Tras el pósito del trigo, que controlaba el suministro de pan y harina, fundamental en la alimentación de las clases populares, y los mercados como el de la plaza de la Cebada, estas tiendas, junto a las carnicerías y las tiendas del pescado, eran los establecimientos en los que se distribuían, además del aceite y el vinagre que les daban nombre, productos como las legumbres, la manteca, los huevos o la miel.
En las primeras décadas del siglo XVIII, cuando Madrid ya había alcanzado los 130.000 habitantes, las huertas y campos de alrededores de la capital ya no eran suficientes para abastecer de estas legumbres. Para abastecerse hubieron de recurrir a los pueblos de las vegas de los ríos de la región madrileña. En estas vegas del Henares, Jarama y Tajuña, al sur-sureste de Madrid encontraron los tenderos su fuente principal de abastecimiento.
Relacionado con los pueblos ribereños del Tajuña en el Archivo Histórico de Protocolos de Madrid (AHPM) hemos localizado un amplio cuerpo documental que recoge cómo estos tenderos madrileños crearon una extensa red de corresponsales encargados, en su nombre, de buscar en municipios como Morata, Arganda, Chinchón o Perales de Tajuña las mercancías que necesitaban en sus establecimientos sin necesidad de desplazarse en persona a los centros de producción de legumbres, huevos, manteca y, por supuesto, aceite y vinagre.
Los poderes notariales que emitían estos tenderos en favor de sus corresponsales en los pueblos que hemos citado seguían todos un mismo patrón como se refleja, por ejemplo, en el poder firmado por Pedro Pérez, tendero en Madrid, en favor de Julio Bautista Ruiz, vecino de Morata:
Poder para comprar
En la villa de Madrid a dos de noviembre de mil setecientos y doce ante mi el escribano y testigos [com]pareció Pedro Pérez tendero de aceite y vinagre en esta corte que tiene su tienda en lo último de la calle del Olivo alta y hace esquina a la del Desengaño y dijo que daba todo su poder cumplido, el que en derecho se requiere y es necesario, a Julio Bautista Ruiz, vecino de la Villa de Morata, para que en su nombre y en su derecho pueda comprar en dicha villa como en todas las demás partes, villas y lugares de estos reinos y señoríos que le pareciere y fuere conveniente y pueda ajustar y comprar, ajuste y compre judías, lentejas, garbanzos, cañamones y todos los demás géneros que se requieren y sean necesarios para el gasto y consumo de la dicha tienda a dinero de contado o fiado como fuere más conveniente y al precio o precios que le parecieren (...).
Ante mí
Manuel de Espinosa. (AHPM. Escribanía de Manuel de Espinosa.Tomo 15.105. Folios 192-193).
En el texto del documento que trascribimos aparecen los géneros que debía comprar el vecino de Morata para abastecer a la tienda de Pedro Perez. Estos géneros, fundamentalmente pero no solo legumbres, eran cultivos muy habituales en las tierras de regadío de la vega del Tajuña, según sabemos por el Catastro de Ensenada. En la documentación del catastro, en efecto, se señala en las denominadas Respuestas Generales, 4ª pregunta, cómo los agricultores utilizaban la siembra de legumbres para completar el ciclo habitual de siembra de dos o tres años alternado el trigo o cebada con esas legumbres y otros cultivos como ajos o cebollas que servían para renovar la tierra:
(…) Que en las tierras de riego no se siembra hortaliza alguna por ser su principal destino para granos, sembrando las de buena calidad de esta especie dos años seguidos y el tercero por vía de abono se planta en ellas ajos, melones, habas, repollo y algún cáñamo. Y en las de mediana e inferior calidad se siembran grano un año y otro judías y cebollas alternando. (Catastro de Ensenada. Morata de Tajuña. Respuestas Generales. Volumen 408. Pieza 2).
Compras en Morata, Perales, Chinchón y Perales de Tajuña
En la extensa documentación acumulada en los protocolos notariales de Madrid también hemos encontrado una amplia documentación sobre estos vecinos, residentes en los pueblos de la comarca del Bajo Tajuña -convertidos en compradores de los cultivos de la vega que posteriormente se venderían en Madrid- y sobre estas ventas , así como la relación de estas villas con el abasto de la ciudad de Madrid, ya convertida en Corte desde mediados del siglo XVI por Felipe II.
En este sentido, la venta en Madrid de trigo, aceite y vino procedentes de estos municipios es ampliamente conocida, mientras que el abasto de legumbres, manteca o huevos, entre otros productos procedentes de los pueblos que hemos analizado en la documentación consultada, no ha sido tan difundida y conocida en esos años de las primeras décadas del siglo XVIII.
Entre los documentos consultados aparecen hasta nueve vecinos de Morata, dos vecinos de Perales de Tajuña, y un vecino, respectivamente, de los pueblos de Arganda del Rey y Chinchón, con contratos de suministro con tenderos del vinagre y aceite de Madrid*. Prácticamente todos estos tenderos tenían localizadas sus tiendas en el entorno del centro urbano de la capital como la plaza de Antón Martín, calle de Cedaceros, calle de La Palma, Plaza de San Gil, calle de la Oliva, calle Desengaño, calle Ave María, calle Valverde y calle de Fuencarral. Entre todas estas localizaciones de tiendas madrileñas que se abastecían en las riberas del Tajuña destaca la plaza de Antón Martín, con hasta tres tenderos con sus negocios situados en dicha plaza.
Por otra parte, otra característica que define a los contratos de abastecimiento que hemos localizado destaca también el hecho de que prácticamente en todos ellos, con ligeras variaciones, aparecen los mismos productos que los tenderos encargaban a sus corresponsales:
(…) comprar en dicha villa como e todas las demás partes, villas y lugares de estos reinos y señoríos que le pareciere y fuere conveniente y pueda ajustar y comprar, ajuste y compre judías, lentejas, garbanzos, cañamones y todos los demás géneros que se requieren (…). (AHPM. Escribanía de Manuel de Espinosa.Tomo 15.105. Folios 192-193). A estos productos se podían añadir en otros contratos de poder distintas mercancias como manteca, ajos, cebollas y hasta algarrobas. De todos los poderes notariales que hemos consultado solo en algunos casos, como en el de Manuel Bezón, que se considera a sí mismo confitero,s e añaden productos más lujosos como los huevos e incluso la miel:
(…) Manuel Bezón, vecino de esta dicha Villa y maestro confitero en ella, y como tal otorga que da su poder cumplido bastante, el que de derecho se requiere y es necesario, a Manuel de Parla, vecino de la Villa de Morata, para que en su nombre y representando su propia persona y para el gasto y consumo de su tienda confitería pueda comprar y compre en cualesquier partes, ciudades, villas y lugares las porciones de miel, manteca, garbanzos, lentejas, judías, arroz, algarrobas y demás legumbres, huevos y otros géneros que toquen y o pertenezcan a dicha tienda confitería (…). (AHPM. Escribanía de Juan de Bermeo. Tomo 15.085. Folios 710-711).
Nerea Morán Alonso, en su trabajo Evolución histórica de la resiliencia alimentaria en la región madrileña, trata sobre como la capital hubo de adaptar sus sistemas de abastecimiento tras convertirse en la capital de la monarquía:
(…). Desde la llegada de la corte la ciudad de Madrid se especializa en servicios comerciales y administrativos. Aunque la sociedad rural no va a transformarse al mismo ritmo, debido a que los cambios en la propiedad y la economía no llegan a afectarles en igual medida, por lo que mantendrán una economía agraria feudal de autosubsistencia. Asegurar el abastecimiento de la capital obligará al desarrollo de instituciones y normas específicas, propias de las políticas proteccionistas e intervencionistas del Antiguo Régimen, desarrollado un sistema de adquisición, almacenaje, transporte y distribución de alimentos, y creando una red de agentes y espacios al servicio de Madrid, que se extiende por todo el territorio del interior peninsular. Este sistema se mantendrá durante 300 años (s XVI- XVIII) hasta transformarse radicalmente con el liberalismo.
Esta red de abastecimiento para garantizar la alimentación de la población de Madrid, en la que participaron tan activamente y durante siglos los pueblos de la ribera del Tajuña, no solo afectaba a productos como las hortalizas, las legumbres, el vino o el aceite. En la documentación también otras que desde la comarca llegaban a la capital y que y que eran muy apreciados, como es el caso del cáñamo tal como veremos la próxima semana.
*La diferencia de documentos analizados entre Morata y el resto de los pueblos no significa necesariamente que los corresponsales de las tiendas de Madrid fueran más numerosos en Morata.
Vecinos de las vegas del Tajuña con contratos de abastecimiento con tiendas de Madrid en el primer tercio del siglo XVIII:
1712. Julio Bautista Ruiz, vecino de Morata, abastecedor de Pedro Pérez, tendero de la calle de la Oliva.
1714. Manuel de Parla, vecino de Morata, abastecedor de Manuel Bezón, confitero.
1716. Manuel Blanco, vecino de Morata, abastecedor de la tienda de Andrés González.
1716. Manuel de Castro, vecino de Morata, abastecedor de la tienda de Juan Vadillo.
1723. Joseph de (…) vecino de Morata, abastecedor de Angel Fernández con tienda en la plaza de Antón Martín.
1726. Pedro Jiménez, vecino de Morata, abastecedor de la tienda de Isidro Longoria en la calle de Jacometrezo.
1726. Joseph Muñoz, vecino de Morata, abastecedor de la tienda de Pedro Vázquez en la plaza de Antón Martín.
1732. Lucas Muñoz, vecino de Morata, abastecedor de la tienda de Simón Rodríguez.
1732. Joseph Cuesta, vecino de Morata, abastecedor de la tienda de Silvestre de la Peña en la calle del Ave María.
1725. Geronimo de Béjar, vecino de Perales de Tajuña, abastecedor de Manuel Martínez con tienda en la plaza de Antón Martín.
1733. Félix de Alarcón, vecino de Perales de Tajuña, abastecedor de la tienda de Joseph de Lesmes en la calle de Valverde.
1732. Agustín Martínez, vecino de Arganda, abastecedor de la tienda de Martín Garcia en la calle de Cedaceros.
1731. Pedro Bendicho. Vecino de Chinchón, abastecedor de Francisco Vidal en la plazuela de San Gil.
Fuentes y bibliografía:
Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Escribanía de Manuel de Espinosa.Tomo 15.105. Folios 192-193.
Catastro de Ensenada. Morata de Tajuña. Respuestas Generales. Volumen 408. Pieza 2.
(Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Escribanía de Juan de Bermeo. Tomo 15.085. Folios 710-711).
Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Escribanía de Juan de Bermeo. Tomo 15.086. Folios 153-154.
Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Escribanía de Antonio Alcalde. Tomo 15.283. folios 247-248.
Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Escribanía de Bernardo Urbano. Tomo 15.731. Folios 399-400.
Archivo Histórico de Protocolos de Madrid.Escribanía de Pedro Rodriguez. Tomo 16.194. Sin foliar.
Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Escribanía de Manuel Díaz Roldán. Tomo 16.399. Folios 13 y 14.
Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Escribanía de Juan de Bermeo. Tomo 15.189. Folios 509-510.
Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Escribanía de Pedro de Torres. Tomo 16.988. Sin foliar.
Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Escribanía de Manuel Crespo. Tomo 16.520. Folios 68-69.
Evolución histórica de la resiliencia alimentaria en la región madrileña. Moran Alonso, Nerea. Cuaderno de Investigación Urbanística, nº 147. Marzo/abril, 2023.

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