martes, 10 de septiembre de 2019

La compra y cría de ganado de labor en Morata

Hasta que no se generalizó la mecanización del campo, a partir de la década de los sesenta del pasado siglo, la utilización de ganado de tiro y de carga fue imprescindible en los trabajos agrícolas de los vecinos de Morata. Generalmente, este ganado de labor (mulas, machos, burras y burros), se adquiría en las ferias ganaderas que se celebraban en localidades próximas a Morata como Alcalá de Henares. Sin embargo, en algún periodo histórico los agricultores morateños también pudieron recurrir a criar su propio ganado gracias a la existencia en Morata de lo que se conocía como parada pública, un establecimiento en el que se cubrían las hembras con sementales y garañones de probada calidad.



Antiguos censos oficiales demuestran la importancia del ganado de labor para los agricultores de Morata. Uno de los censos más fiables, el Catastro de Ensenada, daba cuenta a mediados del siglo XVII de la existencia en Morata de más de 350 cabezas de ganado de labor y de tiro propiedad de sus vecinos. Concretamente se contabilizaban 127 mulas, 8 machos, 209 borricas y 18 borricos. Prácticamente todos los vecinos considerados agricultores se veían obligados a disponer de uno de estos animales para su trabajo en el campo. Expresiones como mulas de labor, para acarrear cargas, para labrar su hacienda, para portear sus esquimos, para traer esparto y leña o para ir al campo son algunas de los trabajos a los que se destinaba este ganado tan presente en Morata y en todas las localidades vecinas hasta mediados las últimas décadas del pasado siglo.
Una de las opciones que tenían los agricultores morateños a la hora de adquirir estas caballerías era acudir a alguna de las ferias ganaderas que periódicamente se celebraban en alguna localidad vecina como Chinchón (entre el 15 y el 23 de agosto) o, sobre todo, Alcalá de Henares.
En esta última localidad se celebraba una de las más importantes ferias de ganado de España entre los días 24 y 26 de agosto. A ella era habitual que acudieran los agricultores de Morata para abastecerse de ganado de labor y de tiro. Hemos encontrado una referencia a una edición de esta feria alcalaína celebrada a finales del siglo XIX:
(…) El mercado de ganados ha estado flojo, habiéndose realizado, sin embargo, algunas transacciones; pero no tantas como serian de esperar dadas las inmejorables condiciones de esta feria y la protección que los que a ella acuden encuentran en el Alcalde y demás autoridades; la afluencia de forasteros ha sido más escasa que otros años (…) (El País 30, de agosto de 1894).
Entre los tratantes que acudían a esta feria destacaban los de la localidad de Maranchón. Muchos vecinos de este municipio de Guadalajara –en el que nace el río Tajuña- se dedicaban tradicionalmente al oficio de muleteros y a la compraventa de animales de labor por toda España. En una información del periódico La Correspondencia de España se informa sobre la presencia de tratantes de Maranchón en la feria de San Andrés, en Huesca, y de los precios que alcanzaban las caballerías:
(…) Han llegado, procedentes de Lérida y de los valles de Benasque, de Broto y de Jema, 43 vagones de mulas de treinta meses, recriadas en el Pirineo y procedentes de Tolousse. Se cotizan al precio medio de 1.350 pesetas, muy elevado, a causa de la guerra. Algunas parejas están tasadas en 3.500 pesetas. Se nota escasez de ganado caballar. Los tratantes de Maranchón inician despacio las operaciones ante los elevados precios, habiendo comprado hoy sólo cuatro vagones al precio de 1.000 pesetas cabeza (…). (La Correspondencia de España, 23 de noviembre de 1915).
Excepcionalmente, en Morata también se celebró en 1922 una feria y exposición de ganado en los días previos a las fiestas patronales. Esta feria, aprobada por la correspondiente Comisión Provincial, se celebró entre el 22 y el 24 de agosto de 1922:
Durante tres días se ha celebrado con gran animación en el pueblo de Morata la feria de ganados. Las transacciones han sido numerosísimas, comprándose y vendiéndose gran cantidad de ganado de todas clases.
Con tal motivo la concurrencia de público ha sido grande, viéndose visitado durante dos días el industrioso pueblo por numerosísimos forasteros. El organizador de la feria que tan gran éxito ha tenido, fue nuestro querido amigo el prestigioso teniente de alcalde señor Zamorano, una de las personas más estimadas en aquel pueblo, y que ha recibido calurosas felicitaciones de sus convecinos. (La Acción, 24 de agosto de 1922).

Reglamento y Real Orden por el que se regían las paradas públicas (1849)

Creación de una parada publica en Morata
Aparte de la posibilidad de acudir a alguna feria de ganados existía otra alternativa para proveerse de este tipo de ganado: disponer de hembras de cría y sementales para autoabastecerse de las caballerías de labor. Esta opción fue especialmente accesible para los agricultores morateños en un corto periodo de tiempo a mediados del siglo XIX. Concretamente, en 1849 un vecino de Morata, que al año siguiente estaría al frente de la alcaldía, José Robredo, obtuvo la concesión de una parada pública, un peculiar establecimiento en el que sementales y garañones seleccionados cubrían a las hembras:
(…) Previas las formalidades que previene la real orden de 13 de diciembre de 1847, han sido autorizados para que puedan establecer paradas públicas, el Excmo. Señor marqués de Alcañices en su soto de Algete, D. José Robredo en Morata y D. Francisco María Marín en el real sitio de Aranjuez, con los sementales cuyas reseñas se expresan a continuación; y reuniendo estos las circunstancias que marca la citada real.
(…) Parada de D. José Robredo, en Morata.
Caballos
  • Cordobés. Entero, bayo cebrado, rabicán, raya de mulo, armiñado el pie izquierdo, pelos blancos en la frente, nueve años, siete cuartas tres y medio dedos, con un hierro.
  • Tórtolo. Entero, castaño claro, calzado de los dos pies, bebe en blanco, ocho años, siete cuartas seis dedos: con un hierro.
  • Español. Entero, flor de romero, atizonado, tuerto del derecho, ocho años, siete cuartas; con hierro
  • Azorrago. Entero, castaño claro, zarco, cinco años siete cuartas, diez y medio dedos: con hierro
Garañones
  • Galán. Entero, tordo rucio, cinco años, seis cuartas siete dedos: sin hierro.
  • Arrogante. Entero, tordo rucio, siete años, seis y media cuartas, sin hierro.
Manchego. Entero, negro morcillo, de, cinco años, seis cuartas y ocho dedos, sin hierro. (Boletín Oficial de Madrid, número 3365, 17 de abril de 1849).
Por la publicación del Boletín Oficial de Madrid se constata que en la provincia de Madrid solo se autorizaron en ese año tres paradas públicas: la de Morata y las de Algete y Aranjuez. Unos años después, en 1855, José Robredo recibió de nuevo la autorización para abrir una parada pública en Morata. Según se publicó en el diario oficial, estos eran los sementales y garañones que formaban parte de la parada:
(…) Reseña de los sementales de que se compone esta parada.
  • Español. Flor de romero, atizonado, trece años, siete cuartas y siete dedos con el hierro figurando un escudo.
  • Teniente. Tordo claro, armiñado de las dos manos y pie izquierdo, siete años, siete cuartas y siete dedos con el hierro de la ganadería de S. M.
  • Vulcano. Tigre en negro, fondo rosillo, oscuro de bajos, y claro sobre el dorso, lomas y grupa, diez años, siete cuartas y seis dedos con el mismo hierro que el anterior.
  • Poderoso. Perlino claro, calzado del pie derecho, armiñado del izquierdo, doce años, siete cuartas y cuatro dedos con el mismo hierro.
Garañones
  • Galán. Negro morcillo, bocilabado con lunares blancos alrededor de los ojos, bragadas labadas, seis años, seis cuartas y nueve dedos.
  • Arrogante. Tordo rucio, diez años, siete cuartas y siete dedos.
  • Platero. Tordo rosillo, diez años, siete cuartas y dos dedos.
(Boletín Oficial de Madrid, número 365, lunes 5 de marzo de 1855).
El funcionamiento de los depósitos de sementales estaba regulado por un Reglamento específico de 1849, mientras que las paradas públicas se regían por una Real Orden de 13 de diciembre de 1847.
En esta orden se reconocía el importante papel de las paradas públicas:
(…) El Gobierno de S. M., que da toda la atención debida a la cría caballar, habiendo establecido depósitos de caballos padres, proyecta ampliarlos y plantear otros nuevos a medida que los recursos del Erario lo permitan. Entre tanto, hacen un servicio digno de aprecio los particulares que, consultando su interés, establecen paradas públicas para suplir aquella falta, siempre que para ellas escojan sementales a propósito para perpetuar la especie, mejorándola.
En la orden se establecía el rango de edad de los caballos sementales y garañones, así como su alzada mínima. Antes de autorizarse la creación de la parada pública, un veterinario debería revisar el estado físico de los sementales y garañones. Este veterinario era el encargado de redactar la reseña con la que se identificaban las cualidades físicas de los animales.
Con posterioridad a 1855 se desconoce si continúo en funcionamiento de la parada de José Robredo. Años después, en 1869, se liberalizó el establecimiento de paradas públicas y, ya a finales de siglo, los depósitos de sementales del Estado habían aumentado considerablemente hasta alcanzar de 38 depósitos públicos con 98 paradas y 288 caballos sementales. (La Veterinaria Española, Revista profesional y Científica. Nº 1.202 de septiembre de 1893).


*José Robredo ejerció la alcaldía de Morata entre 1850 y 1852. Robredo sustituyó en el cargo a José Hidalgo Tablada y, a su vez, fue sustituido por Julián Sánchez Fominaya. Según un dictamen del Consejo Provincial de Madrid, órgano consultivo y asesor del gobernador civil de Madrid, José Robredo fue sancionado administrativamente tras analizar una denuncia presentada por un grupo de vecinos de Morata. Según el texto del dictamen, redactado por el consejero Garvia, comisionado para redactar la resolución, esta desembocó en la suspensión ordenada por él [consejero], dando cuenta de ello al Gobierno de S. M por ocultación de caudales públicos, por exacción de cantidades indebidas, o por faltas y excesos.


Fuentes y bibliografía:
  • Archivo Histórico Provincial de Toledo. Sección Hacienda. Catastro de Ensenada. Libros maestros y respuestas generales de Morata de Tajuña. Bienes de Eclesiásticos. H 408 y  H. 410.
  • El Consejo Provincial de Madrid (1852-1853). Benito Fraile, Emilio de. Departamento de Historia del Derecho. Facultad de Derecho. Universidad Complutense de Madrid.
  • Almanaque Festivo 1878. Madrid, 1877.
  • Reglamento para el régimen y buena policía de los depósitos de caballos padres del Estado. Real Orden circular sobre establecimientos de caballos padres y garañones. Imprenta Nacional. Madrid, 1849.
  • Historia de la villa de Morata de Tajuña. Torre Briceño, Jesús Antonio de la. Ayuntamiento de Morata de Tajuña. Guadalajara, 1999.
  • Periódicos y publicaciones que se citan en el texto.


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