miércoles, 3 de febrero de 2016

La Papelera del Tajuña, nuevo proyecto empresarial en el antiguo batán de paños de Morata (III)


La familia de José Canalejas, presidente del gobierno, gestionó la papelera a comienzos del siglo XX

La empresa se integró en Papelera Española y abasteció a los principales periódicos madrileños 

Tras el incendio de 1878 la fábrica de papel de Morata, todavía en manos de la familia Martínez de Velasco, fue reconstruida y seguía abasteciendo con parte de su producción a El Imparcial, según se publicaba el 14 de agosto de 1890 en el Diario de Córdoba:
(…) El papel que hemos visto usar procede de la fábrica de los señores Velasco, establecida en Morata de Tajuña, que destina veinte días de su trabajo mensual para el abastecimiento de este periódico.
También Juan Diego Arribas, en su libro sobre Morata, incluido en la Crónica de la provincia de Madrid, editada en 1891, ofrece una descripción de las instalaciones en esos años:
(…) Sin disputa puede asegurarse que es una de las fábricas mejor montadas de España, y capaz de competir con las del extranjero; si a esto añadimos el que su propietario no omite medio ni sacrificio alguno por implantar anualmente todas las innovaciones conforme a los adelantos de la ciencia, y que su celoso e inteligente director, D. Fructuoso M. de Velasco, hace todos los años una excursión al extranjero para cerciorarse por sí mismo de las reformas que constantemente sufre, tanto la maquinaria como las diversas composiciones del papel, nos convenceremos de que con justa razón puede calificarse de notable en todos conceptos esta fábrica(…).
Cuatro turbinas, que pueden desarrollar una fuerza de 140 caballos, construidas en los talleres de Planas, Flaquer y Compañía, de Gerona. Dos máquinas de vapor, con fuerza de 40 caballos, construidas por la casa de Midleton, de Londres. Para la trituración de pastas se emplean cilindros holandeses.
La nueva máquina continua que puede arrojar una banda de papel de un metro cincuenta centímetros de ancho, marcha a una velocidad de 50 metros por minuto, haciendo 4.500 metros en una hora, 108.000 en un día y 3.240.000 en un mes, con lo cual habría para cubrir el suelo de nuestra Península; fue construida esta máquina por la casa de Dautreband Thiry, de Huy (Bélgica) lo mismo que sus accesorias, cortadora y embobinadora.
En esta sala de apresto tiene montadas dos calandrias para la satinación del papel, construidas por la casa Bell de Kriend (Suiza), cantón de Lucerna.
Como en estos establecimientos se trabaja día y noche, para el alumbrado cuenta éste con dos dinamos de corriente continua de 1.500 bujías cada uno, utilizando lámparas incandescentes de 10 y 16 bujías, tanto en la maquinaria como en las demás dependencias. Su producción anual es de 900.000 a un millón de kilos de papel, cuyo mercado es casi exclusivo en Madrid, teniendo en la actualidad la contrata con El Imparcial. Ocupa diariamente un personal de 140 a 150 obreros entre hombres y mujeres, con cuyos datos queda demostrada la importancia y utilidad que esta fábrica da a Morata, en la cual tiene asegurada su subsistencia gran número de familias que no quieran o no puedan dedicarse a las faenas agrícolas. Por desgracia, no todos los pueblos de España pueden contar con un establecimiento industrial de esta importancia; pues si al menos hubiera uno en cada partido, aun cuando fuera más modesto, la suerte de nuestro país sería otra, la miseria aminoraría, al par que la emigración.
Cuenta además este establecimiento con una pequeña fundición, taller mecánico de reparaciones, así como fragua y carpintería para todas las recomposiciones que puedan ocurrir en su maquinaría. Todos los almacenes están numerados y tienen sus avisadores eléctricos, que, en caso de incendio, anuncian al portero, para que éste pueda dar la voz de alarma.
Tiene también una hermosa y amplia capilla, con el carácter de pública, donde rinde culto en honor de Nuestra Señora del Rosario, bajo cuya advocación está establecida la fábrica. Todos los días festivos, uno de los señores sacerdotes del pueblo, conducido por uno de los coches del establecimiento, va a celebrar el santo sacrificio de la misa, a la que asisten los empleados de la casa y los obreros del campo que se encuentran próximos. Los ornamentos y todo cuanto la capilla encierra, es de mucho gusto, y hasta pudiera decirse de lujo.
Posee huerta y jardines espaciosos, en donde se cultivan infinidad de plantas, árboles y flores, todo ello con mucho gusto y esmero, resultando en conjunto un paraíso (…).

En este texto se detallan las características técnicas de la fábrica, reconstruida y ya de nuevo en plena producción para abastecer de papel a los periódicos madrileños, entre ellos también en estos años El Heraldo de Madrid.
Precisamente en relación con el transporte del papel producido en la fábrica de Nuestra Señora del Rosario, en los años siguientes se registraron algunos sucesos recogidos por la prensa de la época. En el primero de ellos se daba noticia, en la edición de El País del 9 de mayo de 1892, del accidente mortal sufrido por uno de los carreteros que trabajaban en la factoría cuando cruzaba el puente de Arganda sobre el río Jarama:
Anteayer se desprendió el puente colgante que hay sobre el rio Jarama, en la carretera de Valencia a Madrid, cerca de Arganda, en el fatal momento de pasar por el mismo un carro que se dirigía a la fábrica de papel de Morata de Tajuña. Como es consiguiente, el carro cayó al río, quedando sin conductor, que iba dentro de él, muerto en el acto. Las mulas que arrastraban el vehículo también perecieron.
El carretero, según informó el periódico  El Siglo Futuro ese mismo día, se llamaba Deogracias López.
No era la primera vez que un suceso relacionado con la fábrica ocupaba las páginas de los periódicos. Unos años antes, en 1874, La Correspondencia de España informaba del asalto sufrido por los porteadores de papel en las inmediaciones de Vallecas.
Estos asaltos a los viajeros y transportistas, que no eran inusuales en el último tercio del siglo XIX, finalizarían años después, ya en los primeros años del siglo XX con la construcción y puesta en servicio del Ferrocarril del Tajuña que facilitaría y acortaría en tiempo el transporte del papel a Madrid, pero ya con la papelera, que pasó a denominarse Papelera del Tajuña, en manos de otra empresa.
Traspaso de la propiedad
Pese a la aparente buena marcha económica de la papelera, lo cierto es que a finales del siglo XIX las instalaciones salieron de nuevo a subasta y una nueva familia de inversores sustituiría a los Martínez de Velasco en la propiedad y gestión de la fábrica de papel. Fue el 10 de marzo de 1899 cuando el Diario de Avisos de Madrid publicaba el primer anuncio de subasta:
En virtud de providencia del Juzgado de primera instancia del distrito de Universidad de esta corte, en autos ejecutivos que siguen Don Agapito Ortiz Jiménez, Don Andrés Avelino y Don Alejandro de Goitia Rodríguez con Doña María Manuela de Velasco y  Carballo, se saca a la venta en pública subasta, por término de veinte días, una posesión situada en término de Morata de Tajuña, en la que se halla establecida la fábrica de papel titulada Nuestra Señora del Rosario, con todos los edificios que forman parte de la misma, obras hidráulicas, maquinaria y artefactos que la constituyen, la cual ha sido valorada en la suma de ochocientas un mil quinientas cuarenta y cuatro pesetas. Para su remate que tendrá lugar en este juzgado, sito en la calle del general Castaños, número 1, se ha señalado la hora de las dos de la tarde del día trece de abril próximo, Hasta el que estarán de manifiesto en la Escribanía del que refrenda los autos y títulos de propiedad, advirtiéndose que para tomar parte en la licitación, se ha de consignar previamente en la mesa del Juzgado el diez por ciento de dicho valor (…).
La segunda subasta, según publicó el 22 de mayo, La Correspondencia de España se convocó para el 24 de mayo de 1899 por el precio de 601.450 pesetas y una postura mínima 400.772 pesetas. Finalmente, la falta de ofertas ante las dos primeras subastas, dieron ocasión a una tercera subasta que se señaló para el 28 de junio, según anuncio publicado en el Diario de Avisos de Madrid, y sin cantidad de partida previa.
Después de esta última subasta, la familia Canalejas pasó a convertirse en la propietaria de la fábrica de papel. A esta familia perteneció José Canalejas, que ocupó los ministerios de Fomento, Gracia y Justicia, Hacienda, Agricultura y Obras Públicas. Ocupó también la presidencia del Congreso de los Diputados antes de ser nombrado presidente del Consejo de Ministros. Participó desde muy joven en política, primero en el Partido Progresista y, posteriormente, en el partido Liberal. Siempre ligado a la figura de Sagasta, fue asesinado el 12 de noviembre de 1912 en la Puerta del Sol de Madrid. Entre sus actividades empresariales hay que destacar, en relación con la papelera, que fue el fundador de Heraldo de Madrid, periódico que, como ya hemos  visto, se abastecía de la fábrica de Morata. Fue su hermano Luis, ingeniero y también político perteneciente al Partido Liberal, el encargado de gestionar las instalaciones de la Papelera del Tajuña. Bajo su dirección la papelera morateña se integró en la Papelera Española, creada en 1901 y que agrupaba a 16 sociedades repartidas por todo el territorio español.

 Luis Canalejas, propietario de Papelera del Tajuña
La creación de esta sociedad vino a alimentar la vieja polémica sobre el monopolio en la fabricación del papel y los aranceles sobre este producto que se arrastraba desde mediados del siglo XIX. La fábrica de Morata fue acusada, en una publicación denominada La Industria Papelera,  unos años antes de la creación de la Papelera Española, de no respetar los acuerdos sobre precios:

no se acuerda [la papelera de Morata] del ayer que pordioseaba la venta de sus papeles, que aun con el sagrado compromiso que tenia con la Unión de fabricantes, ofrecía con la natural discreción, el papel más barato (…).

En años posteriores, alrededor de 1906, a la polémica sobre el monopolio del papel se añadió la de la creación de un denominado trust periodístico, favorecido por el Partido Liberal, en el que se integraron periódicos tan prestigiosos como El Imparcial, El Liberal y Heraldo de Madrid que, ya se ha señalado, pertenecía a la familia Canalejas y se abastecía del papel, lógicamente, en Morata con la producción de la Papelera del Tajuña.
En este acuerdo, muy criticado por la prensa conservadora –El Siglo Futuro, ABC y La Correspondencia de España, entre otros- incluía entre otros puntos que los periódicos que formaban parte del denominado trust se abastecerían ente otras de La Papelera del Tajuña. Así lo relataba El Siglo Futuro, el 3 de mayo de 1906:
El  cacicazgo de la publicidad
Parece que va de veras, y que, de un día a otro, aparecerán juntos y unidos, no en santa concordia de pensamiento y acción, sino en comunidad de intereses y con vistas a la caja central, El Imparcial, El Liberal, Heraldo de Madrid y cuantos periódicos liberales entren a formar parte del denominado trust periodístico. La Correspondencia de España adelanta todas estas novedades respecto del caso:
Ayer tarde se aseguraba en los círculos políticos frecuentados por periodistas, que el trust acaparador de periódicos ha llegado a un acuerdo con la empresa del Heraldo de Madrid, adquiriendo la propiedad del colega por 1.500.000 pesetas.
Además se compromete el trust a comprar determinada cantidad de papel a la fábrica de Morata de Tajuña, de la cual es principal accionista el Sr. Luis Canalejas, durante un plazo de diez años.
Quienes esta noticia propalaban afirmaban que era rigurosamente exacta; pero nosotros la disputamos falsa por la razón sencilla de que el precio asignado al colega es pequeño en relación a su verdadero valor, y por creer que ni D. José Canalejas ni ninguno de sus otros tres copropietarios son capaces de vender el periódico que durante tantos años ha sido el campeón denodado de la democracia. Repetimos que la noticia debe ser falsa, y habrá sido lanzada con ánimos dañinos por quienes no ven con buenos ojos la prosperidad del querido colega.
Pese a las reticencias del periódico conservador, Heraldo de Madrid y La Papelera del Tajuña formarían parte de este conglomerado periodístico ligado al Partido Liberal. Naturalmente, los periódicos integrados en el grupo negaban cualquier afán monopolístico  y El Liberal publicó en mayo de 1906 un artículo en el que afirmaba que:
(...)el propósito de los que intentan fundar una sociedad de carácter progresivo y defensivo, ningún parentesco tiene ni con los enigmáticos truses ni con los monopolios, añadiendo que la Sociedad Editorial en proyecto tratará quizá de tomar a su cargo todo lo que hay de industria en la producción intelectual, granjeando de paso, a esa producción, más libertad y mayores provechos.
La Papelera del Tajuña siguió ligada en los años siguientes a la familia Canalejas, que gestionaba las instalaciones, al parecer con éxito. Pese a que en 1912 la fábrica hubo de paralizar la producción debido a la huelga de los mineros ingleses, que provocó a nivel europeo la escasez de carbón, en 1914 la empresa morateña participó en la Exposición de Industrias Madrileñas y recibió un premio concedido a D. Luis Canalejas, por muestras de papel de su fábrica de Morata de Tajuña: medalla de segunda.
Pero la concesión de este premio no significa que no surgieran problemas en la gestión acrecentados tras el asesinato de José Canalejas. La fábrica de Morata como integrante la Papelera Española formaba parte de la Central Papelera que figuraba como propietaria de Papelera del Tajuña cuando las instalaciones salieron a la venta en 1922.  El Imparcial, en la edición del 20 de mayo de 1922, publicaba en su cabecera de la primera página el anuncio de la venta:
Venta de Fábrica
Se venden por Central Papelera, previo concurso particular, salto de agua, terrenos y edificios propios para industria en el término municipal de Morata de Tajuña (Provincia de Madrid) que estuvieron destinados a fábrica de papel con el nombre de Papelera del Tajuña.
Se admiten proposiciones hasta el 20 de junio próximo, en sobre cerrado y lacrado, del que se acusará recibo a quien lo solicite, y no se abrirán hasta dicha fecha. CENTRAL PAPELERA resolverá definitivamente sobre las proposiciones recibidas dentro de los quince días siguientes a la fecha antes indicada, reservándose expresamente la facultad de aceptar cualquiera de las proposiciones o de rechazarlas todas.
Para informes, dirigirse a CENTRAL PAPELERA FLORIDA, 8-Madrid
 Anuncio de la venta en subasta de la Papelera del Tajuña
Al ejecutarse esta venta y ser adquiridas las instalaciones por Marín Hermanos, finalizaba la fabricación de papel en el antiguo batán de Morata, que se había prolongado por un espacio de tiempo de alrededor de 90 años en los distintos proyectos que desarrollaron las empresas Marrot, Combe y Cia, la familia Martínez de Velasco, ya como Papelera Nuestra Señora del Rosario, y la familia Canalejas con La Papelera del Tajuña. A partir de 1922 el antiguo batán se dedicaría, como en sus orígenes y tal como veremos en la última entrega de esta serie, a la fabricación de distintos tipos de tejidos, fundamentalmente borra y regenerados, sin olvidar la producción eléctrica que también fue una de las actividades que se desarrollaron junto al río Tajuña.



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