jueves, 9 de julio de 2026

Los Vinos y los Aceites y su compromiso con la agricultura española

Hidalgo Tablada trató habitualmente en la revista sobre el sector agrícola en Morata y la comarca 

La aparición de la revista de Los Vinos y los Aceites coincidió en el tiempo con el periodo de expansión de una plaga que afectó muy negativamente al cultivo de la vid en España. Para José Hidalgo Tablada informar al sector sobre esta plaga y su tratamiento fue uno de los objetivos de su publicación que llegó a contar con una sección fija Crónica de la filoxera. Los contenidos de la revista también ofrecieron a los lectores artículos técnicos sobre los cultivos de la vid y del olivo. No podemos olvidar tampoco el esfuerzo realizado por quien fuera alcalde de Morata por ofrecer información sobre los mercados con datos de todo el país y, particularmente, de pueblos como Arganda, Chinchón, Colmenar de Oreja y la misma Morata.


Quizá la mejor muestra de la influencia que llegó a alcanzar la revista Los Vinos y los Aceites durante los años de su publicación es comprobar cómo muchos de los periódicos de mayor tirada de finales del siglo XIX se hacían eco de las informaciones y artículos que aparecían en la publicación editada y dirigida por José Hidalgo Tablada. Un buen ejemplo de este prestigio de la revista es la aparición en el diario  La Época de una reseña sobre un artículo de José Hidalgo Tablada: 

El conocido agrónomo Sr. Hidalgo Tablada publica en la revista Los vinos y los Aceites un artículo, denunciando hechos que no sólo perjudican notablemente aa la industria vinícola española, sino que se oponen á la legislación vigente. He aquí lo que dice el Sr. Hidalgo Tablada:

Vamos a ocuparnos de los perjuicios que están originado al comercio de exportación los franceses que se han establecido en centros vinícolas de importancia, principalmente en La Rioja, Navarra y Aragón. En varios pueblos se han dedicado a fabricar vinos tintos, y al efecto compran uvas en grandes cantidades hasta 50.000 y más arrobas, y siguiendo el método adoptado en la localidad, hacen vino de mucho color, y en seguida que pasa el mosto de la fermentación tumultuosa, extraen el líquido y en seguida adicionan a las madres agua y algunas drogas [sic] que, pasados quince o veinte días, ofrecen una especie de vino artificial, que unen al natural unas veces y otras lo exportan separadamente, con lo que resultan caldos adulterados que, bajo el nombre del sitio de su procedencia se lleva a Francia y se expende, cuando el tal vino no es mas que un caldo de industria, sin ninguna de las condiciones que tienen los que fabrican los cosecheros de buena fe. Estos, que no adicionan la cantidad de agua que los franceses, no pueden vender como ellos, ni mucho menos, y los perjudican en el crédito, y también en el aumento de volumen que con agua y drogas puestos en la casca consiguen.(…). (La Época, 5 de noviembre de 1880).

La postura defendida desde Los Vinos y los Aceites sobre asuntos que afectaban al sector agropecuario español tenía la consideración de muchos periódicos y revistas de la época. Así sucedió con la opinión defendida por Jose Hidalgo Tablada con motivo de la firma del Tratado de Comercio Franco Español rubricado en 1882. Sobre la postura de Hidalgo Tablada se escribía en La Ilustración Española y Americana, una de las revistas de mayor prestigio de esos años:

(…) Pero aún cuando no nos impresionasen las quejas que levanta Cataluña, dignas de ser oídas, por atender a los beneficios que reportan otras industrias, también florecientes en el Principado, nos llama la atención, como aa otros periódicos, ahora que es tiempo, la voz de alarma que da en un periódico técnico. Los Vinos y los Aceites, del Sr. Hidalgo Tablada, haciendo ver que las rebajas en los derechos de los vinos españoles acaso sean ilusorias para los que más se exportan a Francia, resultando recargados por efecto del sistema que usan nuestros vecinos para hacer la graduación. Esto es grave, y merece ese artículo ser leído y estudiado (…). (La Ilustración Española y Americana, 15 de abril de 1882).

La influencia de la revista llegó a traspasar ampliamente las fronteras españolas y a llegar a lugares tan distantes como la por entonces colonia española de Filipinas. En agosto de 1879 el diario El Comercio de Manila reseñan una carta publicada en Los Vinos y los Aceites sobre la utilización en los vinos españoles de la fucsina, un colorante químico de origen sintético, con el que se adulteraba el color de los vinos tintos en el siglo XIX:

La feuille vinícole de la Gironde que se publica en Burdeos, dedica un largo suelto a clamar contra la introducción de los vinos españoles en la vecina República, con grave detrimento según aquella de los intereses vinícolas franceses. Y claro está que la revista bordelesa aprovecha la ocasión para decir que el fraude del fuchsinamiento [sic] parece que se practica en grande escala en las provincias españolas. Si no fuera porque se trata de un asunto que afecta a la honra y a los intereses de nuestros viticultores, las palabras de la revista bordelesa, que hemos subrayado, solo hubieran producido en nosotros un sentimiento: el de la risa.

¿Que se fuchinan [sic] los vinos en grande escala en España? Jamás hemos leído el sarcasmo en mayor escala por tratarse de un periódico de Francia que es el país clásico de las adulteraciones. Nadie sabe mejor que los bordeleses hasta que punto son puros los vinos españoles, y cuánta riqueza de materia colorante, puesto que una y otra circunstancia son la causa de que se importen en la Gironda inmensas cantidades de nuestros caldos para hacer con ellos los coupages, según los franceses, y algo peor, según sabemos todos, con gran provecho para los viticultores y negociantes de la Gironda. (El Comercio-Manila, 23 de agosto de 1879).


Publicidad de Los Vinos y los Aceites insertada en el Diario Oficial de Avisos. (Fuente: Hemeroteca Digital Hispánica) 

Morata y la comarca en la revista Los Vinos y los Aceites

Que José Hidalgo Tablada fuera vecino de Morata durante los años de edición de la revista, además de un profundo conocedor del sector agrícola no sólo del pueblo en el que residía sino también de toda la comarca del Bajo Tajuña, no podía dejar de tener influencia en algunos de los contenidos de Los Vinos y los Aceites

En los volúmenes de la revista que hemos consultado, correspondientes al periodo comprendido en los cuatro primeros años de su edición, 1878-1881, aparecen reiteradamente referencias al cultivo de la vid y del olivo y a la elaboración de vino y aceite en los pueblos de la comarca. En un artículo fechado el 10 de enero de 1878 y publicado en el número 1 de la revista escribe sobre las oscilaciones de productividad en las cosechas del olivo en Morata:

(…) Es lo común que se considere el olivo, según las variedades, más o menos sujeto a la producción alterna de dos y mas años intermedios, o lo que es lo mismo, que da cosecha, cada dos, tres, cuatro y aún más años, quedando en los intervalos sin dar lo suficiente para suplir los gastos de cultivo, y de consiguiente sin interés el capital que representa el plantío. Sucede también, que cuando después de diez años de cosecha menos que mediana, llega á presentarse una grande (como tiene lugar el año [18]77 en Morata de Tajuña, donde escribimos) los árboles retrasan la madurez del fruto, se presenta este no en todo su desarrollo, y llega la época ordinaria de la recolección sin estar la aceituna en su complemento regular. 

Ese mismo año de 1878, en el numero publicado el 30 de octubre, Hidalgo Tablada trata sobre las plagas que afectan al olivo, un asunto recurrente en prácticamente todos los números de Los Vinos y los Aceites. Las informaciones sobre la mosca del olivo, la piral o el barrenillo en muchas ocasiones hacen referencia a su incidencia en Morata y los otros pueblos de la comarca:

(…) Si los insectos de que hasta aquí hemos hablado atacan el olivo cuando está en toda su fuerza y vigor, diremos algo de uno que no debe ser desconocido de nuestros propietarios de olivares. El barrenillo o escarabajuelo (Hylesinus oleiperda), atácaselo las plantas enfermas en el momento en que no debe esperarse ningún resultado; es decir, son el signo seguro de la muerte de la rama, tronco o sitio en que se presenta, siendo admirable el infinito número de ellos que se ven cuando por hielo, sequedad u otra causa, mueren algunas plantas del olivo, sin que dejen de verse plagados del insecto árboles distantes entre sí muchos kilómetros. En 1870 se helaron multitud de olivos en diferentes sitios del término en que escribimos (Morata de Tajuña} y pueblos colindantes; examinadas las plantas, en todas partes se veían los sitios enfermos atacados del escarabajuelo; después, hasta el año actual, no lo hemos visto, y esto con motivo de tener una planta dos pies enfermos, y siendo en un plantío nuestro los hicimos cortar y quemar en el momento; es el medio mas adecuado de impedir la multiplicación, pues atacando las plantas enfermas, suele matarlas y no dejarlas reponerse, lo cual ocurre si él no concurre a ponerles fin (…).

Algunas de las preocupaciones más habituales en los artículos de José Hidalgo Tablada son, sin duda, su constante propuesta de incrementar el valor añadido de los vinos españoles y mejorar las condiciones del comercio de estos mismos vinos con el país vecino de Francia. Sobre estos dos asuntos, Hidalgo Tablada trató en la revista sobre las pruebas realizadas para obtener vinos dulces de calidad en las bodegas de Chinchón, Morata de Tajuña, Arganda y Getafe:

(…) En algunas provincias de España, a consecuencia de una gran sequía en el verano y en el otoño, han resultado los vinos elaborados este año bastante sabrosos, porque las uvas contenían gran cantidad de azúcar y poca cantidad de zumo. Los viticultores de estas provincias, preocupados de la escasa venta de sus caldos a consecuencia de la poca estimación de los vinos dulces han acudido al laboratorio que en esta corte tienen montado en la calle de Carretas, núm. 14, los Sres. Sáez y Utor quienes se han prestado gustosos a hacer este estudio para ilustrar a los vinateros, y puedan acudir a tiempo á remediar este mal y evitar que se pierdan los vinos, convirtiéndose en vinagres cuando aparezca el calor. Los diferentes vinos que hasta hoy han ensayado pertenecen a las bodegas de Chinchón, Morata de Tajuña, Arganda y Getafe, y contienen cantidades variables de alcohol y azúcar; la cantidad de alcohol ha variado desde 9,5 al 14,5 por 100, y la cantidad de azúcar del 2 al 7 por 100. (…) Dada la competencia de los ilustrados químicos que han hecho el estudio, esperamos que se obtengan resultados satisfactorios , para lo cual podrá dirigirse todo el que le interese a dichos señores, quienes informarán de todo cuanto a este asunto se refiera (30 de marzo de 1879).

Respecto a la comercialización de los vinos españoles en Francia, otra de su grandes preocupaciones, escribía Hidalgo Tablada sobre el valor de los vinos producidos en la comarca del Bajo Tajuña, a los que comparaba con los Borgoña y que, en su opinión, serían muy apreciados en Francia:

(…) España tiene gran interés en conocer la marcha seguida por el comercio de vinos con Francia, y venderle los que para el coupage necesita; pero es tanto o mayor el que tiene de abrirse al mercado, para los que tan buenos o mejores que su Borgoña y otros puede poner en circulación, y que la Francia no compra por ser caldos finos, que no le sirven para sus mezclas que son mejores que los que obtiene de ellas, y aún no ha comprendida su importancia. Los franceses solo buscan color, mucho color y fuerza alcohólica, y esto en vinos que, si ser [sic] puede, estén al fin de la fermentación tumultuosa, en cuyo estado los mezclan con los suyos y mejor resultan combinadas las partes componentes de ambos. Si en lugar de esto ensayaran a beneficiar la gran masa de vinos que se producen en varios pueblos, y en particular Morata de Tajuña, Chinchón, Arganda, Colmenar, Tarancón, etc, que son, si se crían cual corresponde, verdaderos borgoñas, seguros estamos que harían negocio, pues es el que está llamado a efectuarse para exportarlo al extranjero por el comercio español. (Los Vinos y los Aceites, 15 de diciembre de 1881).

Aparte de estas citas puntuales sobre los cultivos de la vid y del olivo en la comarca y las características de su producción de vinos y aceites, Hidalgo Tablada siempre se hizo eco de los precios de estos vinos y estos aceites para elaborar sus valoraciones de los mercados de ambos productos. Prácticamente en todos los números de Los Vinos y los Aceitesaparecen estos precios referenciados en Morata, Arganda, Chinchón, Colmenar de Oreja o Perales de Tajuña. El número correspondiente al 30 de diciembre de 1878, es un buen ejemplo de cómo Hidalgo Tablada informaba sobre los precios de vino y aceite en la comarca en la sección Revista de Mercados Nacionales y en un apartado de la misma que titulaba Ultimos precios corrientes:

Madrid.Vino tinto común: 26 a 40 ar. (16,30 lits.). Aceite nuevo en la estación del Mediodía: 45 ar. Castellana. Idem viejo id. id.: 50 á 53 id. 

ARGANDA DEL REY.Vino tinto del año: 14 ar. Idem idem añejo: 17 id.=Aceite en la población: 46 ar. 

CHINCHÓN. Vino tinto común del año: 14 aa 15 arroba. Aceite: 43 a 45 ar. 

MORATA DE TAJUÑA. Vino tinto común del año: 14 a 15 arroba. Aceite: 43 a 45 ar. 

PERALES DE TAJUÑA. Vino tinto común del año: 11 aa 12 arroba. Aceite: 44 a 45 ar. 

(Numero 30 diciembre 1878. (La abreviatura ar. corresponde a arroba. Los precios se expresaban en reales).

También era habitual que en esta Revista de Mercados Nacionales se comentara el estado de las cosechas de vid y de olivo y las incidencias meteorológicas o de otro tipo que podían afectarlas. Las referencias a Morata y otros pueblos como Arganda, Chinchón son muy habituales:

(…) También está ocasionando grandes daños la oruga de rebujo en Roa (Burgos); de Morata de Tajuña nos dice nuestro corresponsal que el vidueño [sic] se presenta con mucho gusano y con poco fruto (…). (Los Vinos y los Aceites, 15 de junio de 1878).

(…) Corta por demás la cosecha en la provincia de Madrid y sin embargo, los aceites se merecen poco; no hay saca y las pocas ventas que se verifican tienen lugar a precios muy bajos; en Morata de Tajuña, Chinchón, Colmenar y Arganda existen muchos miles de arrobas esperando salida y mejora de precios (…). (Los Vinos y los Aceites, 30 de noviembre de 1879).

(…) Va notándose más animación en algunos de los pueblos vitícolas de la provincia de Madrid aunque en otros, como sucede en Arganda, continúa la paralización. Según se nos participa de Morata de Tajuña, se busca ya por allí el vino hasta llegar agentes de Bayona, que han ajustado una bodega de caldo mediano, viejo y nuevo, buscan el de menos precio, y esto es conveniente a los contenedores(Los Vinos y los Aceites, 23 de diciembre de 1879).

(…) En los términos de Morata de Tajuña, San Martin de la Vega y Arganda del Rey, descargó una nube el 21del corriente Agosto, que dejó arrasados muchos olivares y no pocas viñas. Desgraciados propietarios, que tocando casi el fruto de sus ímprobos trabajos,vieron que desaparecían en pocas horas. Triste situación la del cultivador, cuando sobre tantas obligaciones que cumplir, ve que los medios de efectuarlo desaparecen por completo(Los Vinos y los Aceites, 30 de agosto de 1880).

Terminaremos esta pequeña selección de los artículos de Jose de Hidalgo Tablada en su revista con una cita de un texto firmado en Morata el 14 de diciembre de 1880. En este texto, titulado La influencia del frio en los vinos. La bodega y la cueva, el por entonces alcalde de Morata hace referencia a la utilización de las cuevas, tan habituales en Morata, para conservar el vino. Todavía hoy, en muchas casas de Morata se mantienen estas cuevas que Hidalgo Tablada tanto apreciaba como un elemento excelente para conservar el vino:

(…) La cueva, que es el recurso supremo que se supone necesario para la conservación de los vinos tintos de pasto, exige una atención particular para que esté limpia y en estado de recibir el caldo, que no de ordinario hemos visto se tiene. Nos admira que cosecheros que gastan hasta en superfluo para cultivar la vid, que tienen sus plantíos como jardines, sin que le arredren los gastos que exige, cuando se trata del sitio en que se ha de conservar el fruto de tantos gastos y desvelos, les parezca innecesario, y aún más, que nada hagan y se expongan a los mil y mil contratiempos que el poco cuidado y limpieza en las cuevas origina. (...). (Los Vinos y los Aceites, 15 de diciembre de 1880). 

Fuentes y bibliografía:

  • Volumen correspondiente al año 1878 de la revista Los Vinos y los Aceites publicado en biblioteca digital de Castilla y León. 

  • Volúmenes correspondientes a los años 1879, 1880 y 1881 publicados en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

  • Publicaciones y periódicos citados en el texto.

jueves, 2 de julio de 2026

Los Vinos y los Aceites, una revista de prestigio hecha desde Morata

José Hidalgo Tablada, alcalde de Morata (1846-1850 y 1880-1885), editó y dirigió la revista entre 1878 y 1994

El 15 de enero de 1878 salía a la calle el primer número de Los vinos y los Aceites, una revista quincenal dirigida por José Hidalgo Tablada, catedrático de agronomía y autor de una extensa bibliografía de obras relacionadas con el sector agropecuario español. Recientemente hemos localizado varios ejemplares de esta revista, que se publicó hasta 1894 y que, posiblemente, fue uno de los proyectos personales más ambiciosos de José Hidalgo Tablada, residente durante gran parte de su vida en Morata donde, además de juez municipal, ejerció como alcalde de la villa entre 1846 y 1850 y, en un segundo mandato, entre 1880 y 1885, justo cuando la revista ya era un referente de la información agrícola en España.


La creación y dirección de Los vinos y los Aceites, que se convirtió en referente del sector vitivinícola y oleícola de España durante los años en que se publicó (1878-1894), no fue ni mucho menos la primera experiencia de Hidalgo Tablada como director de publicaciones periódicas: entre 1851 y 1852 dirigió El Agrónomo, y entre 1862 y 1867 estuvo al frente de La España Agrícola. Hidalgo Tablada, militar en su juventud y, ya en su edad madura, pionero y catedrático de los estudios de agronomía en nuestro país, fue también un prolífico colaborador de revistas y publicaciones tan prestigiosas del sector agropecuario como La Agricultura EspañolaEl Cultivador o la Revista Mensual de Agricultura. Además, entre 1885 y 1889, codirigió el Diccionario de Agricultura, Ganadería e Industrias Rurales, un proyecto editorial considerado en esos años como el más original, completo y útil de cuantos se han publicado en España, según el Consejo Superior de Agricultura, Industria y Comercio.

Con toda esta experiencia acumulada en la práctica de un incipiente y novedoso periodismo especializado en el sector agropecuario, Hidalgo Tablada afrontó el peculiar y ambicioso proyecto de sacar a la calle, desde Morata, su lugar de residencia, la revista Los Vinos y los Aceites. Naturalmente, no es casualidad que Hidalgo dedicara el contenido de su revista al vino y al aceite, y al cultivo de la vid y del olivo, dos sectores que conocía en profundidad desde hacia décadas, no solo como teórico e investigador, sino también como propietario y cultivador de ambos cuktivos en el secano morateño. Con este bagaje, periodístico y profesional, cuando en enero de 1878 salió a la calle el primer número de Los Vinos y los Aceites Hidalgo ya había forjado en torno a su persona el prestigio de escribir varios libros dedicados cultivo de la vid y del olivo así como a la elaboración del vino y del aceite. 

Los Vinos y los Aceites, revista profesional pionera en España

La aparición en 1878 del primer número de Los Vinos y los Aceites constituye el proyecto más personal de Hidalgo Tablada. Cuando publicó el primer número, el prolífico autor llevaba varios años asentado en Morata* -al menos desde 1846, cuando afrontó su primera etapa al frente del Ayuntamiento-, José Hidalgo Tablada había escrito la mayor parte de su obra, especializada en asuntos agrícolas, en la villa donde, además, se convirtió en uno de los mayores propietarios. Esta circunstancia de dedicarse a la administración de la hacienda familiar, no le impidió acometer, ya en 1878 y a una edad madura -había nacido en Montauban (Francia en 1814)- la creación de una revista que, vista en perspectiva y en el momento actual, aún es alabada por la calidad de sus contenidos. En una publicación de 1981 auspiciada por el Servicio de Estudios del Banco de España, El vino, 1874-1907: dificultades para reconstruir la serie de sus cotizacionesse alaba el proyecto editorial de Hidalgo Tablada y su utilidad a la hora de abordar los estudios sobre el precio de los vinos en España a finales del siglo XIX:

(…) se trata de Los Vinos y los Aceites, una revista privada (no oficial) que vio la luz en Madrid en 1878, desapareciendo en diciembre de 1894. Inestimable e insoslayable publicación para todo aquel que quiera conocer la coyuntura de ambos productos en las fechas apuntadas. Lástima que a su brevedad -diez y siete años no son muchos- se una la desconocida localización de los tres últimos volúmenes (...).

En el mismo trabajo se pone en valor una publicación que, insistimos, fue el proyecto personal de un vecino de la villa y que, desde nuestro pueblo, fue capaz de compaginar, durante cinco años, entre 1880 y 1885, el trabajo editorial y periodístico con la alcaldía de Morata. En el trabajo que reseñamos se insiste sobre la utilidad de Los Vinos y los Aceites y todo ello, a pesar de la dificultad para recuperar y consultar** los ejemplares que se conservan de la revista: 

(…) Nunca es tarde si la dicha es buena. La revista Los Vinos y los Aceites es un verdadero oasis en este desierto [de datos fiables sobre el precio del vino a finales del siglo XIX] de los precios del vino. (…) Revista rara, que hemos perseguido con éxito relativo en todos los ficheros que se han puesto a nuestro alcance. Sólo con observar el formato en que se dan los precios, se percata uno de estar ante la mejor de las fuentes localizadas hasta ahora. Cumple nuestros cuatro requisitos -distinción de calidades, entre ellas el vino común, referencia a pueblos, y periodicidad quincenal-, y, al recoger cotizaciones para casi todas las provincias, puede seguirse, si no la evolución del precio del vino español, sí la del vino común en toda España.

Otra publicación muy relacionada con el sector agropecuario y publicada por el Ministerio de Agricultura, Expansión vinícola y atraso agrario, 1870-1900, de Teresa Carnero y Arbat, también trata sobre la obra de Hidalgo Tablada y hace referencia a Los Vinos y los Aceites, especialmente en todo lo relacionado con el grave problema económico y social provocado por la aparición de la plaga de la filoxera, un asunto que preocupaba especialmente al vecino y alcalde de Morata por lo que apareció en varios números de la revista donde ase publicaba una sección específica titulada Crónica de la filoxera.


Cabecera del nº 1 de Los Vinos y los Aceites (Fuente: Biblioteca Digital de Castilla y León)

Características técnicas de la revista Los Vinos y los Aceites

La consulta de los números de la revista incluidos en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, una página web sostenida por el Ministerio de Cultura, y los ejemplares que se encuentran en la Biblioteca Digital de Castilla y León nos permiten conocer la estructura y la tipografía de la revista editada por Jose Hidalgo Tablada.

Como en prácticamente toda su producción editorial, iniciada a mediados de siglo XIX, José Hidalgo Tablada encargó la impresión de su revista a la sociedad Librerías de la Viuda e Hijos de D. J. Cuesta, editores, una imprenta y librería localizada en la calle Carretas, nº 9, aunque a lo largo de su extensa trayectoria contó con otras sedes e incluso otras denominaciones . 

En esta imprenta se imprimían los ejemplares de la revista con un formato muy característico en este tipo de publicaciones. En unos años en que los periódicos diarios llegaban al lector en un formato conocido popularmente como sábana*** que, por ejemplo, en el caso de uno de los diarios más vendidos La Correspondencia de España correspondía a unas medidas de 64x47 cm., la publicación de Hidalgo Tablada mostraba unas dimensiones más reducidas, de aproximadamente 30x24 cm. que favorecía un manejo más cómodo para los lectores.

Cada número de Los Vinos y los Aceites aparecía los días 1 y 15 de cada mes (24 números al año) y contaba con doce páginas. Una característica de la revista, que compartía con otras muchas revistas divulgativas similares que se imprimían en esos años, es la publicación de un índice de los contenidos aparecidos durante un año, lo que permitía a los lectores localizar los artículos de su interés un a vez encuadernados en un tomo los numeros correspondientes a cada año. De hecho, este indice anual, que se entregaba a los suscriptores con el último numero del año correspondiente, se elaboraba a partir con la numeración corrida en cada número de doce páginas y se incluía al comienzo de los volúmenes anuales encuadernados de la revista, un formato en el que han llegado la mayoría de los ejemplares que se conservan.

Por otra parte, como revista especializada, Los Vinos y los Aceites solo se distribuía entre sus lectores por el sistema de suscripción y no por números sueltos. Según se informaba en la propia publicación, la administración y distribución de la revista, así como la suscripción para los lectores de la capita,l se situaba en la sede de la librería Cuesta en la calle Carretas, 9 de Madrid. Para la suscripción de los lectores de fuera de Madrid, se indicaba que estas suscripciones se realizarían en las principales librerías de cada ciudad.

Según la consulta que hemos realizado en los volúmenes correspondientes a los años 1878, 1879, 1880 y 1881, en el último y primer número de cada año se incluía una nota para avisar a los lectores sobre la renovación de las suscripciones:

Suplicamos a los señores suscritores que deseen continuar recibiendo nuestra Revista, se sirvan renovar su suscripción; entendiéndose que todos aquellos que. no devuelvan el presente primer número del año, o no avisen cesar en aquella, continúan siendo suscritores, y abonarán el importe de esta administración. 

En los cuatro primeros años de edición de la revista los precios de suscripción apenas variaron. Según lo publicado, la suscripción por tres meses a Los Vinos y los Aceites en la capital tenia un coste de 12 reales (a un real el número, cuando un periódico diario tenía un precio de entre 5 y 10 céntimos); en provincias, la suscripción por seis meses, ascendía a 26 reales y por un año a 50 reales. Para los suscriptores del extranjero, la suscripción anual tenía un coste de 70 reales y en ultramar, según la terminología de la propia revista, 80 reales. 

En unos años en que muchos periódicos y revistas podían tener una vida efímera, Los Vinos y los Aceites se publicó durante 14 años, entre 1878 y 1894, año de la muerte de Jose Hidalgo Tablada ocurrida en su domicilio de la calle de la Iglesia de Morata. Sobre los contenidos de la revista, la repercusión en los años de su publicación y las citas que en la misma aparecían sobre el sector agrícola en Morata y la comarca trataremos en la entrega de la próxima semana.



*La mayoría de los datos biográficos sobre Jose Hidalgo Tablada -en varios textos aparece como José de Hidalgo Tablada- y su residencia en Morata los conocemos por los datos que él mismo aporta en sus publicaciones, donde era muy habitual que cite su labor como administrador de la hacienda y la bodega familiar. Más allá de estos datos, sabemos que José Hidalgo Tablada se instaló en nuestro pueblo una vez que contrajo matrimonio con Petra García Nieto. Esta vecina de Morata, perteneciente a una familia, los García Nieto, asociados con el oficio de escribanos en la villa desde finales del siglo XVIII, había enviudado antes de contraer matrimonio con Hidalgo Tablada de su primer matrimonio con Pedro Ruiz de Castañeda.


**Los ejemplares conocidos de la revista Los Vinos y los Aceites se localizan, aunque nunca la colección completa, en la Biblioteca Nacional de España (1878-1880); Hemeroteca Municipal de Madrid (1881-82, 1884, 1887, 1890, 1891); Biblioteca General de la Universidad de Granada (1881-1891), y Biblioteca particular de Joseph Fontana y Lázaro (1878 y 1887). Para realizar esta entrega del blog hemos consultado los números correspondientes a 1878, localizados en la Biblioteca digital de Castilla y León, y los publicados en el periodo 1879-1881, accesibles en la página web del Ministerio de Cultura Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.


*** El conocido popularmente como formato sábana, característico de los periódicos españoles de finales del siglo XIX y comienzos del XX, obedecía a una razón puramente económica: los impuestos que gravaban a los periódicos diarios se basaban en el número de páginas de cada publicación, de ahí que las empresas aumentaran el tamaño de cada página para así reducir el número de páginas de cada ejemplar y, como consecuencia, pagar menos impuestos.


Fuentes y bibliografía:

  • El vino, 1874-1907: dificultades para reconstruir la serie de sus cotizaciones. Grupos de Estudios de Historia Rural. Banco de España. Servicio de Estudios. Estudios de Historia Económica, nº 6-1981.

  • Expansión vinícola y atraso agrario, 1870-1900. Carnero y Abat, Teresa. Serie Estudios. Ministerio de Agricultura. Secretario General Técnica. Servicio de Publicaciones Agrarias. Madrid, 1980.

  • Volumen correspondiente al año 1878 de la revista Los Vinos y los Aceites publicado en biblioteca digital de Castilla y León. 

  • Volúmenes correspondientes a los años 1879, 1880 y 1881 publicados en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.